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05 de mayo de 2016

El cuento del presidente



Así se engaña por Facebook a futbolistas sudamericanos con la promesa de un contrato
en dólares con un equipo de la Segunda División de Inglaterra.

La historia arranca de repente. Una ventana se abre en el Facebook de algún pibe sudamericano
que lleva años remando para ser futbolista pero todavía no consigue lograrlo del todo. “Hello
tenes clube?”, escribe en un castellano sistemáticamente imperfecto un señor de nombre
anglosajón. “¿Tiene cv? mucho gusto mi nombre es Keith Dawe, presidente Bristol City”. Una
rápida búsqueda en la web confirma esos primeros datos. Bristol City FC juega en la Segunda
del fútbol inglés, ascendió esta temporada, y ahora pelea en el fondo para no volver a la
League One. Su “chairman”, es cierto, se llama Keith Dawe.

El Keith Dawe que chatea por Facebook tiene una cuenta con el nombre del Bristol City que
registra actividad recién desde este 22 de diciembre. Lo primero que hizo fue actualizar la
foto de portada con un banner del club. Media hora después publicó su primer posteo: “Looking
striker and playmaker, not more than 27 years of england football”. Cualquier profesora de
inglés moriría un poco al leer esto. Luego, posteó en castellano: “Busco centro delantero y
volante creativo, no mayor de 27 años fútbol de Inglaterra”. Más tarde completa: “preferible
Sudamericano Argentino, Colombiano, Uruguayo”. Borges agradece haber muerto ciego.

La charla continúa. Le preguntan cómo llegó a este jugador en particular. Keith contesta con
simpleza: “Buscando jogadores en Facebook”. Luego, vuelve a tomar el control de la
conversación. “¿Es libre, de club y empresario?”, interroga. Le responden que sí, a todo. El
trato es sin intermediarios, para tranquilidad de Keith. “La verdad, en mios años de edad y de
dirigente tengo olfato, creo que me interesa faltando solo el cv”, seduce. Hace otras demandas
e insiste con el “cv”. “Mi gobierno no permite pruebas, yo traigo jugadores con precontrato
por esto pido el cv”, explica para interesar. Le solicitan un mail y ofrece una cuenta
personal: “bristolcityfootball@gmail.com”. El dominio oficial del club (@bcfc.co.uk) debía
estar completo incluso para su presidente.

Pasemos a las preguntas importantes. “¿Disponibilidad de viaje?, yo necesito jogador dia 28 de
Diciembre en England, ¿ok?”, dice Keith. El día de los inocentes. Correcto, que no falte el
humor. Sigue: “¿Eres comunitario?, porque busco extranjero cupo de comunitarios está lleno”.
Que el mal castellano no tape esta última idea. “Cupo de comunitarios está lleno”.
Brillante señuelo. Muchos sudamericanos no pueden ir a probarse a Europa porque no tienen
pasaporte comunitario. Causalmente, Bristol City, dice Kieth, busca, ¡por Facebook!, a un jugador
en esa situación.

“¿Los busca usted los jugadores?”, le pregunta con criterio este joven futbolista, que ya fue
engañado demasiadas veces. Keith no titubea: “Yo soy presidente, yo soy quien busco
jugadores sudamericanos, yo decido, solo que hay varios temas que se tocan. Primero
hablemos, nos conocemos, si me intereso yo dirijo a usted con mios abogados en america
latina para arreglar todo contractual”. Disculpen las faltas y la sintaxis, pero es inglés. No sean
mal pensados.

Las suspicacias ponen a Keith en alerta. Decide mostrarse tentador: “¿Su aspiración salarial?
solo podemos pagar 7000 euros, es salario promedio de liga segunda división, dinero libre de
impuestos”, dice, sabiendo que es mucho, en forma de disculpa. “¿La vivienda seria para
familiar o solo?”, agrega. Además, el contrato es a largo plazo: “Por legislacion de mio pais
contratos para extranjeros contratos minimo dos temporadas”. Es demasiado bueno para ser
cierto, hasta Keith lo sabe, entonces aclara: “Llegara a segundo equipo mientras se adapta y
da continuidad el entrenador, ¿entiende?”. No se vayan a pensar que bajan del avión y ya son
titulares.

En la víspera de Navidad Keith vuelve a postear: “Looking Argentinian players, Uruguayan,
Chilean, Paraguayan, flying, front, urgent second division of England”. Ya ni entendemos muy
bien que quiere decir. ¿“Flying, front” es una promesa de viajar en primera clase? Al rato, se
acuerda de la fecha y deja un saludo navideño. El inglés muestra signos de mejoría: “I want to
offer a Christmas greeting to everyone in the football and especially the leaders of Bristol city,
embrace all”.

Nuestro futbolista, conocedor de engaños varios, se muestra interesado pero blanquea que
la propuesta es algo inverosímil. “A usted no lo conozco, solo por Facebook”, le dice. Keith responde,
levemente ofendido: “Soy real amigo, yo estoy hablando uno posibilidad, dejando claro términos.
Yo soy una persona conocido en fotbol europa England, busque por aca usted”.

La conversación continúa. Arrancó después de las 22 horas en Argentina y ya son más de las 24.
Eso es otro detalle inusual. “¿Usted está en Inglaterra?”, consulta nuestra presa-futbolista que no
se quiere dejar atrapar. “England, por supuesto”, responde Keith que debe sufrir insomnio. En Gran
Bretaña son las 3 de la mañana. “Yo tengo mios abogados en america latina si cerramos yo
me manejo con míos abogados todo contractual”, sigue con su guión sin preocuparse por los horarios
de oficina.

Llegamos al asunto. “¿Ha jogado en europa? lo digo para saber si cuenta con visa y permiso de
contratar en europa”, pregunta Keith. “Hace un año trajimos un jogador a españa de argentina y
para alla visa tarda 2 semanas un poco mas es el problema aunque mios abogados pueden desde
colombia ayudar en ello sería solo coordinar”. Pasemos por alto que el supuesto presidente de
Bristol City inglés dice que lleva jugadores de Argentina a España. El engaño se desvela. La clave
está en la propuesta: el trámite de la visa tarda mucho en su país, mis abogados lo pueden
solucionar. Por la suma de dinero correcta, claro. El pedido es implícito.

O no tanto. “Yo envio pre contrato con mios abogados, usted se hace cargo de su visa”, aclara Keith.
“Costos de visa no son mio responsabilidad ni clube, en momento de tener visa y permiso de
contratacion envio pasajes. Adelanto de dinero no hay hasta tanto llegue aca y presente pruebas
médicos. Con pruebas medicas positivas firmas contrato final y a la firma final un salario como
prima, ¿ok?”, explica.

Pero primero, Keith impone condiciones: “Tengo tres comentarios antes de pasar contacto. Mios
abogados no son mios socios, son mios abogados para contratacion de jogadores sudamericanos.
Segundo, las condiciones que acabo de hablar no son negociables, no estan en dispocicion de
negociarlas. Tercero, las fechas no son modificables y soy muy serio, no me gosta que me jueguen
mi tiempo ni jugar con sus tiempos, si aceptas debe ser serio todo, de mio parte encontraras
transparencia”.

La cuenta de Keith tiene más de 70 amigos al momento de tipear estas líneas. La abrumadora
mayoría son veinteañeros, fubtolistas y sudamericanos. Extraño para alguien que dice vivir en
Bristol y haber estudiado en la poco tradicional Universidad de West of England de 1990 a 1996
-aunque recién tiene estatus universitario desde 1992- y sobre todo porque el verdadero Keith
Dawe está arriba de los sesenta años.

Bueno, pongamos que le creemos aunque su castellano gire cada vez más al portugués. Hay
que contactar ahora al abogado. Keith lo presenta con cierta pompa: “Debes apoyarte en el
Doctor Velasco. Jose Arturo Velasco, propietario de bufete Abogados Velasco Y compañia ltda,
telefono: 00573194290315. Yo informe usted esta esperando su contacto, puede via wathsaap
o telefónico”. Pasada la medianoche, nuestro futbolista promete hablar pronto. Keith se
impacienta un poco. Después de más de dos horas de trabajo quiere cerrar el negocio: “Pode
hablar ya mismo si quiere para ir adelantando todo o como desee, me despido exito y espero
llegar feliz termino, ahora toda contractual mio abogado. Bye”. Bye, Keith.

Al día siguiente, temprano en la mañana, el chat se enciende de nuevo. “Mio abogado dice que
no hablo con usted, que nunca contacto”, reclama Keith de modo casi matrimonial. “Pasame
su contacto para dar ele porque usted no contacta y el tempo es corto o si no podra viajar
debes decirme para ver otra opción”, se justifica. Finalmente, hablamos con el doctor Velasco.
Nos repite el cuento: la visa y el permiso tardan entre dos y cuatro semanas en Argentina.
“Debería tener abogados de confianza en Colombia para que salga en 48 horas”, nos dice en
confianza.

Keith presiona un poco más pero nuestro futbolista ya descubrió el engaño y, con delicadeza,
rechaza la propuesta: “No creo que pueda hacerlo en cinco días. Es poco tiempo”. No sos vos, soy
yo, Kieth. “No es de mi confianza como para enviarle dinero. Ya me pasó una vez con un abogado
colombiano”, explica. Keith entiende que la presa está perdida, pero no se sale del personaje.
Hace una última propuesta a modo de despedida: “Ooo tienes razón, si no tienes de tu confianza
podemos hacer yo envio pre contrato y en tu pais busca un contacto en embajada que te ayude a
tener pronto es gestion tuya en tu país”. Nunca más volvieron a hablar y Keith bloqueó a nuestro
futbolista en Facebook.

Llegó el 28 de diciembre y no hay novedades en la página de Keith. Desde el 27 la urgencia
parece ser otra. Su último posteo dice: “Necesita entrenador segunda división Inglaterra muy
Necesario, urg, aviso este medio, preferible Argentino, Uruguay, Paraguay, Chilemo”. Alguien ya
respondió al mensaje en los comentarios. La caña se tensa. Keith repasa su discurso. El show
debe continuar.


Fuente: Revista El Caño

 

 

 

 

 

 
 
 

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