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31 de Marzo de 2015

"Peor el remedio que la enfermedad"

Por Julián Tanus Mafud



Análisis de la prohibición de Cesión de derechos económicos a terceros "Third Party Ownership"

INTRODUCCIÓN: Alguna vez el Doctor Eduardo Víctor Galeano tituló de igual modo un artículo escrito
para Iusport a propósito del Nuevo Reglamento de Intermediarios de la FIFA. Me permito tomar
prestado su titulado para referirme a la Circular n° 1464 que emitió la FIFA el 22 de diciembre de
2014, en donde prohibió los contratos de Cesión de Beneficios Económicos con terceros. No es mi
intención copiar su estilo de escritura, ni mucho menos, con el gran respeto que un doctrinario de
esa talla se merece, sino que la finalidad no es otra que evidenciar las análogas decisiones que
ha optado la entidad rectora del fútbol asociado en el último tiempo.

Primero con los Agentes, excedida por no encontrar una reglamentación que efectivice los controles de
sus operaciones; de regular, pasó a la llamada "desregulación de la actividad" o eliminación de las licencias.
Luego con los Fondos de Inversión, cediendo ante la presión de UEFA, en vez de regular, los prohibió.

A lo largo de este trabajo, desarrollaremos los principales conceptos vertidos por esta revolucionaria
resolución, su eficacia desde el punto de vista del ordenamiento jurídico de fondo, y las potenciales
consecuencias de la entrada en vigencia. Así las cosas, se imponen algunas preguntas: ¿Desprenderá
su eficacia en el plano Civil? ¿Cómo la receptarán los tribunales ordinarios de cada país, declararán
la nulidad por objeto prohibido? ¿Prohibición, significa eliminación, desaparición? ¿Los clubes dejarán
de utilizar su principal fuente de financiación? Interrogantes que intentaremos responder a continuación.

Reformas Introducidas por la Circular:

Con fecha 25 y 26 de septiembre de 2014 el Comité Ejecutivo de la FIFA había tomado una decisión en
torno al modo de regular la propiedad de los derechos económicos de los jugadores por parte de
terceros (TPO). Finalmente, y tal como se esperaba, en su sesión del 18 y 19 de diciembre de ese
mismo año, aprobó las nuevas disposiciones sobre los "TPO" e introdujo en el Reglamento sobre
el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA los artículos 18 bis y 18 ter.

En lo que respecta al art.18 bis sobre influencia de terceros, sólo modificó ligeramente la redacción,
remplazando "…cualquier parte de dicho contrato…" por "… a los clubes contrarios y viceversa o a
terceros…":

Art.18bis (nuevo texto) Influencia de terceros:

1. Ningún club concertará un contrato que permita al/los club(es) contrario(s) y viceversa o a terceros,
asumir una posición por la cual pueda influir en asuntos laborales y sobre transferencias relacionadas
con la independencia, la política o las actuación de los equipos del club.

2. La comisión disciplinaria de la FIFA podrá imponer sanciones disciplinarias a los clubes que no
cumplan con las obligaciones estipuladas en este artículo.

No nos detendremos en el análisis de este artículo ya que excede el objeto de este trabajo, sólo
ameritaba mencionarlo porque es parte de la modificación introducida por la Circular N° 1464.

Hecha la aclaración pertinente e introduciéndonos en el tema que nos compete, el nuevo artículo 18 ter
del reglamento, prohíbe a clubes y jugadores firmar un contrato con un tercero que conceda al mismo el
derecho de participar del valor de un futuro traspaso, o que le otorgue derechos relacionados con futuros
fichajes o con el valor de estos fichajes. Esta disposición entrará en vigor el 1 de mayo de 2015, y los
contratos que se vean afectados por la prohibición y sean firmados con anterioridad a esa fecha,
conservarán su eficacia hasta la fecha de su vencimiento. Por otro lado, los contratos que se vean
afectados por la prohibición y sean firmados entre el 1 de enero y 30 de abril de 2015, no podrán tener
una vigencia mayor a 1 año.

Vertidos los primeros conceptos, corresponde citar el artículo en cuestión:

Art.18 ter Propiedad de los Derechos Económicos de los jugadores por parte de terceros.

1. Ningún club o jugador podrá firmar un contrato con un tercero que conceda a dicho tercero el derecho
de participar, parcial o totalmente, del valor de un futuro traspaso de un jugador de un club a otro, o que
le otorgue derechos relacionados con futuros fichajes o con el valor de futuros fichajes.

2. La prohibición del apdo.1 entrará en vigor en mayo de 2015.

3. Los contratos que se vean afectados por apdo.1, suscripto con anterioridad al 1 de mayo de 2015,
seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento contractual. Sin embargo, no se podrá prolongar
su vigencia.

4. La duración de los acuerdos contemplados en el apartado 1, suscriptos entre el 1 de enero de 2015
y el 30 de abril de 2015, no podrán exceder de un año a partir de la fecha de su entrada en vigor.

5. A finales de abril de 2015, todos los contratos en vigor afectados por apdo.1 deberán registrarse en el TMS.
Todos los clubes que hayan firmado este tipo de contratos deberán cargarlos íntegramente- incluyendo posibles
anexos y enmiendas- en el TMS, especificando los datos del tercero involucrado, el nombre completo del
jugador y la duración del contrat.

6. La Comisión Disciplinaria de la FIFA podrá imponer medidas disciplinarias a los clubes y jugadores que
no cumplan las obligaciones estipuladas en este artículo.

¿Quién es considerado tercero según FIFA?

La novedad aquí radica en que la condición de tercero no sólo le alcanza a cualquier operador económico
distinto a los clubes o jugadores (grupos empresarios o inversores), sino que también
incluye a los propios jugadores y aquellos clubes en los que el jugador no hubiese estado inscripto.
Expresamente estipula el reglamento “Tercero: parte ajena a los dos clubes entre los que se
traspasa un jugador, o a cualquiera de los clubes anteriores en los que el jugador estuvo inscripto
previamente.”

Llamativamente considera “parte ajena” e incluye como tercero al propio jugador, vedándole la
posibilidad de participar en el beneficio económico de una futura transferencia o aumentar el
porcentaje mínimo establecido por convenio colectivo (15%-art.8 del CCT 557/09). Pese a esto, a
nuestro criterio es posible aumentar el porcentaje de participación del jugador debido a que,
según jurisprudencia de FIFA(1), todas las prerrogativas consagradas en la ley laboral o en el
convenio colectivo no tienen base contractual, resultando inalcanzables por el nuevo artículo
18 ter del Reglamento. Alcance y Fundamento de la Prohibición:
La FIFA prohíbe la cesión de derechos económicos a terceros en un sentido amplio, cualquier
contrato que tenga por objeto la financiación de una entidad deportiva a cambio de beneficios
económicos de una futura transferencia o fichaje, ejerza o no influencia en el club financiado, es
alcanzado por la prohibición. Aquí se aprecia que el fundamento de la circular, no es sólo reforzar
el art.18 bis del RETJF (Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores de la FIFA) sino
que FIFA parte de la premisa que todos los contratos de esta naturaleza, con terceros, ejercen una
influencia no deseada, connotativamente mala. Cuesta encontrar un fundamento sólido de la
decisión, al parecer, intenta excluir del mundo del fútbol los grupos de empresarios, persiguiendo
consecuentemente que los ingresos económicos que genera el desarrollo de la actividad se
conserven dentro del ámbito futbolístico, y no se enriquezcan terceros ajenos a los clubes o
jugadores. Empero, dentro de esa línea argumentativa, por qué considerar tercero al propio
jugador, o por qué sólo exceptuar al club de origen y de destino, y no a cualquier otro club. Surgen
otras preguntas como: ¿es certero afirmar que toda participación de tercero es perjudicial al
fútbol? ¿No actúan como principal fuente de financiación de los clubes necesitados permitiendo
retener a las grandes figuras y evitando la venta a precios irrisorios? Como dijimos supra,
difícilmente encontremos un fundamento sólido, si se pude afirmar que la decisión reduce los
costos de la transferencias y perjudica a los clubes formadores. Ante la imposibilidad de
financiarse, los pequeños clubes estarán obligados a vender a un precio menor (precio ofertado)
para acomodar sus economías.

Naturaleza Jurídica del Contrato de Cesión de Derechos Económicos y eficacia en el plano civil:
El contrato de cesión de derechos económicos es una perfecta cesión de créditos en los términos
del art.1446/47 del Código Civil. Conforme al mismo, todo derecho o crédito que esté en el
comercio (salvo que esté prohibido) aun cuando fuera condicional, eventual o se derive de una
convención no concluida, puede ser cedido. Sabido es que los derechos económicos que
“emergen del registro federativo” de los futbolistasii, son activos del club y configuran un crédito
eventual o futuro en expectativa. Ahora bien, ¿pueden ser cedidos? La única limitación que
impone el código de fondo en su art. 1444 iiies que la causa del contrato sea contraria a una
prohibición expresa o implícita de la ley. En ese orden de ideas, ¿el Reglamento sobre el Estatuto y
transferencia de Jugadores de la FIFA es ley? Claramente no es ley en sentido formal, pero nuestra
jurisprudencia ha entendido en el caso “Interplayer S.A C/ Sosa, Roberto Carlos S/Ordinario” CNCiv
Sala A, 06/12/2002 que las reglamentaciones de la entidad internacional (FIFA) al igual que el
propio estatuto y reglamentaciones de la AFA y la mentada Convención Colectiva de Trabajo
constituyen todos ellos ley en sentido material en un pie de igualdad con la ley en sentido formal
cuando de esta materia deportiva se trata. La eficacia en el plano civil estará determinada por la
jerarquización de normas que hagan nuestros tribunales, si siguieran la “doctrina interplayer”,
conforme al nuevo artículo 18 ter del Reglamento, los contratos de cesión de derechos
económicos serán nulos de nulidad absoluta por objeto prohibido, ahora bien si priorizaran la
normativa de fondo por sobre los reglamentos federativos (decisión que compartimos), la cesión
de derechos económicos desplegaría plena eficacia en el plano civil. No nos extenderemos más
allá en el tema, debido a que lo trataremos infra en lo que denominamos “LA TERCER ETAPA”

Antecedentes:

En una primera etapa la Jurisprudencia declaró la nulidad de los contratos de cesión de derechos
económicos por contrariar el art.249 del reglamento general de la AFA que estipulaba lo siguiente:
“Queda total y absolutamente prohibido, bajo pena de nulidad la cesión de contratos a favor de
personas físicas o empresas, o entidades que no intervengan directamente en la disputa de
torneos oficiales de la A.F.A”. Entre los precedentes más invocados se encuentran lo resuelto en la
quiebra del Caso Belgrano de Córdoba por un contrato firmado con la productora Dodici S.A por la
cesión de derechos económicos de once jugadores, el caso del fallo de la Sala I de la CNCiv, en el
juicio Otero, Javier/ Cruz Roberto vs Club Atlético Colón” y el caso de la Sala H de la CNCiv en los
autos “Broda, Miguel A. del 19/10 del 2005”. Este primer período jurisprudencial denota dos
hechos característicos y repetitivos, el primero de ellos es que todos los contratos de cesión tenían
como objeto la totalidad de los derechos federativos y económicos, esto es hasta entonces no se
los diferenciaba de los federativos. El segundo hecho característico es que la declaración de
nulidad, en la mayoría de los casos, fue sustentada en el art. 249 del reglamento de la AFA. En
síntesis, se puede afirmar que al exceso contractual globalizador de derechos federativos
deportivos y económicos, los tribunales argentinos respondieron con un rigor restrictivo haciendo
aplicación del Reglamento del Fútbol Argentino, el art.14 de la ley 20.160 y el art.9 del CCT
430/75y declarando la nulidad (4)

En una segunda etapa la Jurisprudencia unánimemente reconoció la validez de los derechos
económicos y la disponibilidad a favor de terceros que no sean clubes. La FIFA y el TAS
consagraron la validez de los contratos de cesión y la existencia de los derechos económicos, así se
expidieron por ejemplo en “CAS 2004/A/ 781, Tacuary FBC vs Club Atlético Cerro y FIFA”, en CAS
2008/ A/1519-20 FC Shakhtar Donetsk vs Matuzalem Marelino y Real Zaragoza”, entre otros.vDel
mismo modo la AFA dictó resoluciones tendientes al reconocimiento y validez (“Régimen de
Anotación y Archivo de Cesión de Beneficios económicos por transferencia de Contratos”) y
calificada doctrina como el doctor Ariel Reck y Juan de Dios Crespo Pérez, se expresaron en el
mismo sentido. Ello sumado a la resolución general AFIP 2182 del 28/12/2006 que inicia un
“proceso de regulación tributaria” de los derechos económicos y que luego continua con el
dictado de las RG 3374, 3376 y 3432.En ese contexto, nuestros tribunales receptaron la validez de
las cesiones de Derechos Económicos y la aplicación del art.249 del Reglamento de la AFA quedó
en desuetudo. Entre los últimos precedentes invocados que dan fin a este período podemos
destacar a “Simón, Juan E. c/Club de Gimnasia y Esgrima de la Plata s/Cobro Ordinario -23 de
Diciembre de 2013, Suprema Corte de Justicia de la Pcia. de Buenos Aires”, y a “Haz Sport Agency
SA c/Asociación Atlética Argentinos Juniors s/Ordinario" - Cám. Nac. de Apelaciones en lo
Comercial, Sala C - 11 de Marzo de 2014”, entre otros. Esta etapa tiene como característica la
aceptación uniforme de este negocio jurídico utilizado como práctica común en el mundo del
fútbol. A mediados de 2006, la discusión acerca de la existencia y validez de los derechos
económicos carecía de toda relevancia jurídica, ello así hasta el dictado de la circular FIFA N° 1464
que da nacimiento a la tercera etapa e impone un nuevo debate jurídico.

LA TERCERA ETAPA:

Nace como consecuencia de la prohibición de TPO e incorporación al Reglamento del nuevo
artículo 18 ter. Estamos ubicados al inicio de la etapa, entrará en vigor en mayo de 2015, por lo
que este período recién comienza a escribirse. Sólo resta esperar las decisiones que optarán los
tribunales ordinarios cuando entiendan un reclamo por incumplimiento contractual a causa de la
cesión de derechos económicos. Resulta dificultoso tener precisiones acerca de las futuras
decisiones de nuestros tribunales, sí podremos suponer, conforme a los antecedentes, las
posibles, como también las alternativas que tendrán a la hora de tomar una decisión. Hasta aquí la
única certeza es el comienzo de una nueva etapa jurisprudencial o doctrinal, o quizás la vuelta a
una primera etapa. Lo cierto es que el quid de la cuestión, como se explicó supra, estará en
determinar la jerarquía de normas, esto es armonizar y jerarquizar los reglamentos federativos y la
legislación de fondo. Como dijimos, si entendemos que los reglamentos federativos son ley en
sentido material pero están en un pie de igualdad con la ley en sentido formal, cuando de esta
específica materia deportiva se trate, los contratos de cesión no desprenderán eficacia en el
ámbito civil. Ahora bien si afirmamos que la Reglamentación Federativa, cede ante la legislación
de fondo, postura que pregonamos y creemos más que apropiada, la cesión de derechos
económicos será plenamente eficaz en el plano civil. La violación al art.18 ter traerá aparejado
sólo consecuencias disciplinarias o sanciones deportivas para los clubes, o en su caso para el
jugador (únicos sujetos con legitimación pasiva en FIFA, ya no los agentes, que quedan excluidos
de la jurisdicción FIFA con el nuevo reglamento de Intermediarios), pero no así para los terceros,
que podrán hacer valer sus derechos en el ordenamiento jurídico interno. Sostener y defender la
“doctrina interplayer”, desde este humilde criterio, nos parece una barbaridad, no se pueden
afectar derechos de terceros por una reglamentación de una Asociación Civil Suiza. Diferente
solución si la prohibición la encontráramos receptada en una ley en sentido formal, que
modifique el Código Civil, como es el caso uruguayo. Aunque parezca redundante, es menester
insistir que la solución dependerá de la jerarquización de normas que hagan nuestros jueces. Así
por ejemplo otros países como España en la Sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid del
8/07/2008 AC/2008/ 1713 dispuso “… ni los reglamentos de la FIFA, ni los de la RFEF, son de
aplicación a ese caso (…) además, se tratan de meros reglamentos, el primero de ellos de una
sociedad privada, que deberán o podrán tener aplicaciones en el ámbito civil. Si un contrato no se
realiza de acuerdo a dichos reglamentos un club o un futbolista podrán ser sancionados, o no
podrá ser alineado, pero el contrato celebrado entre las partes desplegará toda su eficacia en el
ámbito civil, y se regirá por las normas de los contratos y obligaciones del código civil…”
Por su lado Inglaterra, en un caso de Agentes “Jacques Lichtenstein v Clube Atlético Mineiro- High
Court- Queens BenchDivisions EWHC 1300 (QB) Case HQ 0X03806 29.06.05” se inclinó por la
misma postura, a saber: El tribunal rechazó la defensa que perseguía que se deje sin efecto la
comisión por contrariar el Reglamento de Agente de Jugadores de la FIFA (actuación personal del
agente) señalando que la regulación federativa no era parte del derecho inglés ni había sido
aludida en el acuerdo. El contrato celebrado, era un contrato de naturaleza comercial que por sus
características no exigía la actuación personal de las partes, por lo que la falta de participación
directa del agente Lichtenstein no era obstáculo para su derecho al cobro.

Finalmente basta mencionar que Argentina en el caso Global FootSports SA c/ Rodriguez,
Clemente, si bien con argumentos diferentes, quizás estos si adecuados a derecho, reforzó la
doctrina “interplayer”, o por lo menos adecuó su decisión a la voluntad de las partes para resolver
conforme a la reglamentación federativa. Así la Sala A de la Cncom. dispuso que “las partes, en
sus obligaciones negociables en materia contractual, se rigen en todo aquello que es materia
disponible, prioritariamente por las reglas fijadas de común acuerdo en el ejercicio de la
autonomía de la voluntad sustentado en el art.1197 del Código Civil que es de plena aplicación al
caso(…) las partes en la cláusula tercera pactaron que debían ajustarse a la ley 20.160 y al CCT
430/75 que rigen la actividad en el país de los futbolistas profesionales. La ley 20160 establece que
no se registrará contrato alguno que no ajuste a las disposiciones de ese estatuto y a las
reglamentaciones deportivas nacionales e internacional, por lo tanto, determina que el
representante deba ajustar su cometido y desempeño a las condiciones que esas normas exigen,
ya que pasan a integrar el marco jurídico obligatorio para las partes, aplicable en la especie (…) No
pueden desconocerse las disposiciones reglamentarias nacionales e internacionales dictadas por la
FIFA y la AFA regulatorias de las actividades de los agentes, toda vez que para satisfacer
efectivamente el objeto principal del contrato, GFS debía cumplir con los requisitos necesarios
para el ejercicio de tal actividad por ante estas asociaciones, de lo contrario el objeto principal del
contrato deviene insatisfecho de conformidad a las modalidades de aplicación y exigibles, de
acuerdo a lo pactado (…) Por lo tanto la incorporación o transferencia de jugador a cualquiera de
los clubes afiliados a la AFA y la FIFA, por representación de GFS debe ser considerada nula y sin
valor a tenor de lo establecido en los artículos 18 y 19 del Reglamento relativo a la actividad de los
Agentes de jugadores de la FIFA”

¿Por qué la UEFA presionó para la eliminación de los Fondos de Inversión?

A fin de que se entiendan los motivos, transcribimos la publicación de UEFA en su sitio web de
fecha 18 de marzo de 2013, titulada como “No a la propiedad Compartida”.

“¿Por qué es la propiedad compartida de jugadores un problema para el fútbol?
En primer lugar, supone un dilema ético y moral. ¿Es apropiado que una tercera parte implicada
tenga los derechos económicos sobre otro ser humano y que comercie con ese 'activo'? Esto sería
algo inaceptable en la sociedad, y no tiene cabida en el fútbol. Los futbolistas (al igual que
cualquier otra persona) deberían tener derecho para decidir su propio futuro.

En segundo lugar, debemos proteger la integridad de las competiciones deportivas. ¿Qué ocurre
cuando la misma corporación posee los derechos económicos de varios jugadores de distintos
equipos? Hay un claro riesgo de conflicto de intereses. El riesgo de una manipulación de los
resultados es algo con lo que la UEFA tiene que luchar, ahora más que nunca

En tercer lugar, el modelo de negocio de los que participan en la propiedad compartida de
jugadores se basa en cambiar de club a los jugadores con frecuencia. Dicho sin rodeos, más
traspasos significa más dinero para los titulares de los derechos, lo que resulta en inestabilidad
contractual y a largo plazo que los ingresos salgan del ámbito de este deporte.

En cuarto lugar, esta práctica es claramente incompatible con la filosofía económica y deportiva
del juego limpio financiero, que consiste en garantizar que los clubes puedan vivir dentro de sus
posibilidades. Los clubes no deben depender de las inversiones de terceros para adquirir jugadores
que no pueden permitirse por sí mismos. A largo plazo, esto no es bueno ni para el club ni para el
jugador. Las soluciones a corto plazo entran en conflicto con las normas y los principios del juego
limpio financiero.”

El Consejo Estratégico del Fútbol Profesional ha considerado este problema y ha recibido el apoyo
inequívoco del Comité Ejecutivo de la UEFA, demandando que esta actividad sea prohibida por
principio. Esta prohibición ya existe en algunos países europeos, y es el momento de expandirla a
todo el continente.

Hemos analizado la situación en Europa. Pero la cuestión va más allá a nuestro propio continente.
Desde que se convirtió la propiedad de jugadores por parte de terceros en un fenómeno global, y
dado que la FIFA es responsable de las operaciones del sistema internacional de fichajes de
jugadores, hemos pedido al máximo organismo mundial que tome las decisiones necesarias para
introducir una prohibición global.

Tras la reunión de su Comité de Fútbol, la FIFA ha encargado un estudio para abordar esta
decisión. Sin embargo, a menos que se tomen los pasos necesarios, la UEFA estará preparada,
junto con el Consejo Estratégico de Fútbol Profesional, para implementar las medidas apropiadas
para eliminar esta práctica de nuestras competiciones.

Entendemos que puede ser necesario un período de adaptación y la UEFA estaría a favor de
medidas transitorias. Sin embargo, somos de la firme opinión que la propiedad de jugadores por
parte de terceros no tiene cabida en el fútbol, y nuestra prioridad es proteger a nuestro deporte
para construir y mantener su estabilidad a largo plazo”

Algunas consideraciones al respecto:

En el primer punto de la publicación, la UEFA sostiene que la cesión de derechos económicos
supone un dilema ético y moral, califica como inapropiado que un tercero tenga los Derechos
económicos de otro ser humano y comercie con ese activo. Si bien en el contrato de cesión de
derechos económicos no es relevante el consentimiento del jugador, sí es determinante en la
futura transferencia, que es el presupuesto de hecho necesario del beneficio económico de quien
detenta la titularidad de los derechos económicos. Dicho esto, no apreciamos la afectación de la
libertad individual del jugador y el cercenamiento de la voluntad de decidir su propio futuro. Para
reforzar nuestro argumento, remitimos lo antedicho a la lectura de la sentencia del Club San
Lorenzo de Almagro vs Club Atlético Atlanta del año 1963 donde entre otras cosas se afirma que
“en el caso nada tiene que ver el artículo 15 de la Constitución Nacional, que se refiere a la
esclavitud y a la compraventa de esclavos, pues carece de todo asidero jurídico y lógico querer
identificar el contrato mediante el cual un club accede a pasar sus jugadores a otro club, aunque
se haya fijado un precio, con la compraventa de seres humanos, como si la persona de carne y
hueso que integra el jugador fuera una mercadería y el objeto del acto jurídico. Además de que
obviamente no hay compraventa en este sentido, en estas transferencias tiene que mediar la
conformidad del jugador, para que el contrato surta efectos, por lo que tampoco resulta la
posibilidad de un ataque a la libertad individual”

En el segundo punto, se sostiene que cuando la misma corporación posee los derechos
económicos de varios jugadores de distintos equipos existe un claro conflicto de intereses y la
UEFA debe velar por la integridad de la competición evitando el riesgo de una manipulación de
resultados. Compartimos el pensamiento del doctor Gabriel Lozano que explica que en esa línea
argumentativa se debería también prohibir las cesiones a préstamo o las cláusulas de recompra
muy comunes en España.

En el tercer punto se afirma que las cesiones de derechos económicos afectan la estabilidad
contractual, el fundamento es que, como explicamos, el presupuesto de hecho del beneficio es la
transferencia. No creemos desde este lugar que la eliminación de los TPO consecuentemente
traerá aparejada una disminución en la cantidad de transferencias y tampoco que éstas tengan
una connotación negativa. Sabido es que por cada transferencia internacional se compensa a los
clubes formadores, entonces no podemos afirmar que las transferencias no tengan un “tinte
positivo”. Los ingresos por transferencia permiten a los clubes adecuar sus economías y a los
jugadores aumentar considerablemente sus salarios. Es posible que la óptica de UEFA esté
condicionada por el mercado económico europeo y su perspectiva tenga como punto de partida la
situación de los clubes compradores. Es de conocimiento que la mayoría de los clubes formadores
son sudamericanos y que también son quienes poseen economías más precarias, por lo que
seguirán viendo en las transferencias el “método de adecuar sus finanzas”. El fenómeno de las
ilimitadas transferencias, característico del fútbol moderno, continuará existiendo más allá de la
existencia o no de los TPO, por lo que su prohibición deberá tener otro argumento para que la
encontremos fundamentada y sobre todo razonable.

¿PROHIBICIÓN SIGNIFICA DESAPARICIÓN?

Desde hace casi una década la cesión de derechos económicos es una práctica común en el fútbol.
Este negocio jurídico puede adoptar formas muy disímiles, pero sólo se destacarán las más
frecuentes, a fin que se comprenda la esencia del mismo. Como bien explican Gustavo Albano
Abreu y Gabriel César Lozano, los clubes ceden derechos económicos fundamentalmente por dos
razones: la primera de ellas es la de reconocer una parte del negocio de la futura transferencia, al
empresario, club, o persona que acerca al futbolista, asociándose con el club en el éxito o fracaso
del negocio. La segunda es la de obtener dinero rápido para financiar el funcionamiento del Club,
esto es venden los derechos económicos de sus jugadores, ya sean profesionales o aficionados, a
aquellos inversores que vean un buen negocio en la realización de estas operaciones.vi Por otro
lado también es común que se reconozcan porcentajes a ciertos acreedores del Club, que ante la
imposibilidad de pago, ceden un porcentaje de sus jugadores para saldar determinada deuda. Por
último, muchos clubes a la hora de vender sus futbolistas, conservan un porcentaje de los mismos
y ceden el restante al cesionario. De esta forma el cesionario accede al fichaje del futbolista por un
precio menor que el que hubiera tenido que pagar si se le hubiese transferido la totalidad de los
derechos económicos, y el cedente no solo adquiere un ingreso por el porcentaje cedido, sino que
también conserva el derecho o expectativa de un ingreso mayor. Como vemos la dinámica del
negocio encuentra un sinnúmero de posibilidades, es una práctica usual y receptada por todos los
actores del ámbito futbolísticos. La posibilidad de capitalización, a costo cero, no existe en otro
sector de la economía, por lo que configura para los clubes la herramienta principal de
financiación y un elemento esencial de su gestión. El riesgo lo soporta el inversor, estamos en
presencia de un crédito aleatorio y condicional, si el jugador no tiene el desarrollo técnico
esperado y la futura transferencia no se cristaliza, quien pierde es el inversor, el club ya se
capitalizó y obtuvo la financiación deseada.

En el contexto explicado, es difícil afirmar que la prohibición dictada por FIFA correlativamente
signifique eliminación. La precaria economía de los clubes y la vorágine del mercado futbolístico,
con costos elevadamente altos, obligará a los clubes a continuar accediendo a este método de
capitalización. Sólo que a partir de ahora asumirán la posición más débil del negocio jurídico, la
vulneración del 18 ter, a priorivii traerá aparejado una sanción disciplinaria a los Clubes, en su caso
al futbolista federado o a todos los directivos directa o indirectamente relacionados (ya no los
agentes que dejaron de ser sujetos FIFA), pero no a las inversores ajenos al sistema. Esto es, los
clubes ante el incumplimiento contractual, estarán expuestos a una posible denuncia y su
consecuente sanción federativa, por lo que el deber de cumplimiento es mayor. Desde este lugar,
creemos que el nuevo 18 ter, no hace otra cosa que desalentar la inversión genuina y
“transparente”, pero no desalentará la inversión. Es decir, quizás ante esta exposición que
hablamos, a la cesión de derechos económicos se los instrumente con otro ropaje jurídico. Quizás
se le aumente el porcentaje de participación al jugador que habilita el art.8 del CCT 557/09 y luego
se lo ceda al inversor. Quizás se utilicen aún más los clubes puentes para triangular. Quizás los
inversores encuentren en los pequeños clubes de origen una buena manera de esquivar la
prohibición. Quizás era mejor reglamentar que prohibir. Quizás el “remedio sea peor que la
enfermedad”

(1)Damián Rodrigo Díaz, Argentina/ Barcelona Sporting Club, Ecuador, (Ref.no.mfl 14-00137): …
refiriéndose al reclamo del Demandante de por "prima de transferencia", la Cámara decidió unánimemente
que, en virtud de que el contrato no estipula tal prima, la solicitud del Demandante no tiene base
contractual alguna y por lo tanto, esta parte del reclamo es rechazada.”
(2) Las comillas hacen referencia a la discusión doctrinal no pacífica en torno a la titularidad o no de derechos
económicos por parte de jugadores libres, no nos detendremos en este punto de análisis porque excede el
objeto de este trabajo.
(3)Art.1444 C.C.“ Todo objeto incorporal, todo derecho y toda acción sobre una cosa que se encuentra en el
comercio, pueden ser cedidos a menos que la causa no sea contraria a una prohibición expresa o implícita
de la ley, o a título del mismo crédito”
(4) “Vigencia y Validez de la Cesión de derechos económicos frente al CCT 557/09 AFA-FAA. Razón de su
Cuestionamiento Judicial” Eduardo Galeano, pág.23“Cuadernos de Derecho Deportivo N° 15. “Editorial Adhoc,
2013.
(5) En el mismo sentido, “CAS 2004/A/ 662 RCD Mallorca S.A.D vs Club Atlético Lanús”; CAS 2004/ A/635
Espanyol de Barcelona S.A.D vs Club Atlético Vélez Sarsfield” ;“CAS 2005/0/985FEYENOORD ROTTERDAM vs.
CRUZEIRO ESPORTE CLUB”; “CAS 2007/O/1391PLAY INTERNATIONAL BV c/ REAL CLUB CELTA DE VIGO”.
(6) “La cesión de Derechos Económicos. Estado actual de la jurisprudencia y a Doctrina” Gabriel César Lozano
y Gustavo Albano Abreu.
(7) Por lo menos hasta que se expida la Justicia ordinaria respecto de los Inversores.

Fuente: Iusport






 

 
 
 

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