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19 de Junio de 2014

¿Cómo gestionar una entidad deportiva que
practica fútbol?
El “Modelo Eibar” vs. el “Modelo cabeza de pelota”.


Por Germán E. Gerbaudo(1)

El fútbol es el fenómeno de masas más importantes que hoy existe a nivel global. En la actualidad,
“no tiene un verdadero rival que pueda poner en duda su condición de “juego mundial”(2).

Ahora bien, podemos decir de manera coloquial que la gestión del fútbol no es “para cualquiera”.
Menos lo es la administración y gestión de las entidades deportivas. Creemos que dichas tareas
día a día requieren de mayor dedicación, capacitación y responsabilidad. Se necesita de
administradores que sepan tomar decisiones de manera racional y no emocionalmente. Asimismo,
de hombres probos, con capacidad de adaptarse a los cambios, honestos y transparentes.

Administrar una entidad de fútbol no es lo mismo que administrar cualquier otra empresa. Su
gestión requiere de ciertos conocimientos particulares y aptitudes especiales que permitan la toma
de decisiones racionalmente. Capacidades que en definitiva permitan que la pasión no se fagocite
a la razón.

El objeto de este trabajo es analizar dos posibles alternativas para gestionar un club que practica
fútbol. Por un lado, lo que denominamos “Modelo Eibar” que hace referencia al club de fútbol
español que recientemente acaba de ascender a la Primera División y, por el otro, lo que
llamamos “Modelo cabeza de pelota” que muchas veces es aplicado en distintos clubes que
practican tanto fútbol profesional como amateurs(3). A partir de allí queremos hacer una breve
reflexión –que de ningún modo pretende ser exhaustiva- sobre cómo debe ejercerse la
administración de una entidad de fútbol.

El “Modelo Eibar” entiende que un club no puede funcionar por encima de sus posibilidades económicas
y que no se pueden anteponer los objetivos deportivos a los económicos. Considera que la
gestión debe apuntar a verdaderos proyectos institucionales y deportivos a mediano y largo plazo.
De ese modo, no se puede “hipotecar” el futuro de un club para alcanzar un logro deportivo. La
gestión debe tener los pies sobre la tierra, comprendiendo que la política del endeudamiento a
fin de logar objetivos deportivos sólo puede generar consecuencias futuras perjudiciales en lo
institucional. Por lo tanto, de la gestión se debe apuntar a un orden económico e institucional y
sobre el mismo debe canalizarse la búsqueda del éxito deportivo. El orden en lo institucional y
lo económico traerá consigo el éxito deportivo. El camino para alcanzar los tan deseados y
anhelados logros deportivos empieza por la ordenación económica e institucional de la entidad.

Por el contrario, el “Modelo cabeza de pelota” prioriza el éxito deportivo por sobre cualquier otra
cuestión. Para entender este modelo debemos empezar por delimitar conceptualmente que
entendemos por “cabeza de pelota”. Se trata de una persona vinculada a un club, sea como
dirigente, colaborar, socio o simpatizante, que no puede entender la lógica de entidad deportiva
más allá del fútbol. Es una persona que no le importa la política del club, por eso no asiste a
las asambleas a menos que se trate de analizar el presupuesto para fútbol. No colaborará con
las actividades que realiza el club para obtener los fondos necesarios para el funcionamiento
de la entidad a menos que ese dinero se destine a la adquisición de “refuerzos” para el plantel
de fútbol. Poco le preocupa si las instalaciones no están en orden o en perfecto estado de
conservación a menos que se trate del estadio de fútbol. Ahora bien, la realidad de los clubes
demuestra que muchas veces los “cabeza de pelota” participan en la vida del club, sean como
integrante de la “sub-comisión de fútbol” o como “dirigente deportivo” siendo electo por la
asamblea como integrante de la Comisión Directiva. En este último caso, se impone el
“Modelo cabeza de pelota” y a partir de allí el destino del club puede verse devastado y
las consecuencias perduran años y afectan a muchas generaciones de dirigentes. El futuro
poco importa. Lo trascendente son los resultados deportivos a corto plazo y para ello este
modelo de gestión exige subordinar todo al objetivo inmediato. Poco importa el orden económico
o recurrir a un endeudamiento, tomando compromisos que no se pueden cumplir si el objetivo
de la “gloria deportiva” así lo requiere. Se habla de “Proyecto” sin saber bien su significado y
para enmascarar una necesidad de éxito prematuro. Así, si el objetivo no se logra a corto y/o
mediado plazo comienzan los problemas y hay que pagar los gastos que implicó este “Proyecto”.

Los administradores “cabezas de pelota” tienen una visión sesgada dado que no pueden ver más
allá de la cancha de fútbol. Son quienes en el orden del día de la reuniones ponen como primer
punto la evaluación de cómo jugó el equipo el domingo o analizan si despiden al entrenador
porque hace dos fechas que no suma puntos ignorando que el éxito de deportivo se logra
manteniendo un proyecto más allá de los resultados.

En definitiva, nosotros comulgamos con el primero de los modelos. Deseamos como ninguno el
logro deportivo, pero entendemos que ello no se consigue a costa del endeudamiento o de la
pérdida de los activos del club. Consideramos que el único camino seguro para alcanzar ese
sueño y la gloria que brinda el triunfo deportivo es a través de una gestión idónea y capacitada,
que genere el marco de orden institucional para que el resultado deportivo se alcance como
consecuencia del mismo. El Eibar SAD es en España una cabal muestra de ello. Acaba de lograr
el ascenso de Segunda División a Primera División teniendo el presupuesto más bajo de la
categoría. Asimismo, cuando se interroga a su presidente Alex Aranzabal sobre las deudas del
club señala que en la actualidad no tiene deudas. Es decir, el Eibar es una realidad que demuestra
que con un bajo presupuesto y sin endeudamiento, pero con orden económico e institucional,
es posible alcanzar lo más lindo que brinda la gestión de un club de fútbol que es la felicidad del
logro deportivo propuesto.

Como vemos con una administración ordenada, eficiente y proba es más fácil y previsible obtener
los logros en el campo de juego. El orden genera tranquilidad no solo a los dirigentes sino también
a quienes domingo tras domingo ejecutan sobre el verde césped las alegrías que entrega el fútbol.

Hoy en día el mayor presupuesto ya no asegura el éxito deportivo. El mejor camino para alcanzar
los logros deportivos es sosteniéndolo con una gestión eficiente y capacitada. Incorporando
los mejores profesionales en las distintas áreas de la gestión deportiva: dirección deportiva,
marketing, derecho deportivo, administración, infraestructura, comunicación institucional, captación
de talentos, entre otras. En definitiva, la clave es “profesionalizar la gestión”(4) o “profesionalizar
la pasión”(5).

Lamentablemente, la realidad de nuestro fútbol no sólo profesional sino también amateurs exhibe
numerosos clubes endeudados, en algunos casos resistiendo el remate de sus instalaciones,
con pasivos cuantiosos e inclusive inmersos en procesos concursales(6). La pregunta es ¿por qué? 
o quizás ¿por qué llegaron a esa situación? La respuesta –a nuestro criterio- es simple la gestión
de esos clubes estuvo a cargo de generaciones de “cabeza de pelota” que “hipotecaron” el club
a través de decisiones pasionales y no racionales. Que vivieron un presente, ignorando un futuro.
Que gestaron una burbuja pensando solo en un campeonato, desechando un verdadero y sólido
proyecto a mediano y largo plazo que involucre lo deportivo con lo institucional. El resultado en
esos casos muestra un único perjudicado: el club.

Citas

(1) Abogado (UNR); Magister en Derecho Privado (UNR); Especialista en Derecho de Daños (UCA).
Prof. Adjunto de Derecho de la Insolvencia (UNR). Prof. Posgrado (UNR).
@gergerbaudo, gergerbaudo@hotmail.com.

(2) ROBERTSON, Roland y GIULIANOTTI, Richard, “Fútbol, globalización y glocalización”,
en “Revista Internacional de Sociología”, Vol. LXIV, Nº 45, septiembre-diciembre 2006, pág. 9.

(3)Utilizamos la expresión “Modelo cabeza de pelota” haciendo un cierto paralelismo entre esta
expresión y la de “cabeza de termo” que se puso de moda en los últimos tiempos luego de
una discusión televisiva entre el coordinador de la Reforma del Código Penal Dr. Roberto Carlés
y el periodista Eduardo Feinmann.
La Sociedad Deportiva Eibar es un club de fútbol español de la localidad de Eibar. Fue fundado
en 1940, constituyéndose como consecuencia de la fusión del Deportivo Gallo y la Unión Deportiva
Eibarresa. En la temporada 2013/14 obtuvo el campeonato de Segunda División. Por lo tanto, en
la temporada 2014/15 militará por primera vez en su historia en la Primera División del fútbol Español.

(4) MURILLO, Carlés, “El FC Barcelona. Claves del modelo deportivo y de gestión”, en “Revista de
Contabilidad y Dirección”, Barcelona, Vol. 14, 2012, pág. 269.

(5) Expresión utilizada por Gustavo Grossi, quien es Director Deportivo y captador de talentos en
Sudamérica.

(6) Cabe recordar la sanción en el 6 de julio del 2000 de la ley 25.284 que instituyó un proceso
concursal especial para atender a la insolvencia de las entidades deportivas. En trabajos
anteriores nos ocupamos de abordar algunos aspectos de esta normativa: GERBAUDO, Germán
E., “El fuero de atracción en el proceso concursal de salvataje de entidades deportivas (art. 13,
ley 25.284). Importantes consideraciones de la Corte Suprema de Justicia de la Nación”, en
“Jurisprudencia Argentina”, 2014-I, 12/2/2014, pág. 29; GERBAUDO, Germán E., “Salvataje
de entidades deportivas (ley 25.284). La convivencia entre  el órgano fiduciario y los órganos
estatutarios de la entidad deportiva”, en “Jurisprudencia Argentina”, 2014-II, 21/05/2014, pág. 49. 






 
 
 

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