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14 de Abril de 2013

EL PACTO DE CABALLEROS Y LOS DERECHOS
DE FORMACIÓN EN MÉXICO

 

por Mario Flores Chemor

Antes del caso Bosman, la FIFA y la UEFA preveían la figura de"indemnización por
transferencia"
, la cual establecía que el club anterior podía pedir al nuevo club una
 "indemnización por derechos de formación" la cual era pagadera incluso cuando el
jugador ya no estaba vinculado al club anterior mediante ningún contrato. Dicha
indemnización era calculada mediante la multiplicación de la edad del jugador por
ciertos coeficientes, y sin esta, un jugador no podía moverse de un club a otro.

El TJUE admitió que dicha regla iba en contra del libre tránsito de trabajadores,
específicamente los artículos 48, 85 y 86 del en ese entonces, Tratado de la
Comunidad Europea, y por tanto, instó a la FIFA a cambiar sus reglas.

Dicho cambio llegó con la implementación del nuevo Reglamento Sobre el Estatus
y Transferencia de Jugadores en el año 2001. En dicho reglamento se crearon las
figuras de Estabilidad Contractual, Compensación por Formación y el Mecanismo
de Solidaridad.

Tanto la Compensación por Formación como el Mecanismo de Solidaridad, tienen
su razón de ser en provocar una distribución más equilibrada de los ingresos que
se generan dentro del futbol por las transferencias de los jugadores, así como
asegurar cierta compensación por los gastos generados en formar y entrenar
jóvenes jugadores. Clubes con grandes canteras como el Sporting de Lisboa, el
Benfica o el West Ham, son ejemplos de clubes sin tantos laureles internacionales
que han sido beneficiados por ambos mecanismos.

Junto con los mecanismos antes citados, vino la implementación del famoso artículo 17
y el principio de estabilidad contractual. Dicho principio ha probado ser uno de los pilares
sin el cual el mundo del futbol no funcionaría como hasta ahora. Dicho principio "obliga"
tanto a clubes como a jugadores a respetar y a honrar los términos de los contratos que
firmen entre ellos hasta el término de los mismos bajo advertencia de que no hacerlo,
conllevará fuertes penalizaciones económicas.

Debido a estos cambios, el concepto de "pago de derechos" dejó de existir y ahora
nos encontramos en un mundo donde existen jugadores con contrato o jugadores sin
contrato. Los jugadores sin contrato son coloquialmente conocidos como "agentes libres".

Dicho lo anterior, el "Pacto de Caballeros" en el futbol mexicano es precisamente el
sistema de transferencias de la FIFA antes de la sentencia Bosman. En México no
existe la "agencia libre" en cuanto a transferencias nacionales. De acuerdo al "pacto"
un club "mantiene" ciertos derechos con respecto a un jugador que estuvo registrado
con este aún cuando no exista ya contrato entre ellos.

Básicamente, y de acuerdo a las distintas declaraciones de jugadores afectados y la
prensa, ya que no hay ningún documento que lo avale, dicho "pacto" establece que
un club mexicano tiene ciertos "derechos de formación" con respecto de un jugador
que ha sido registrado con este. Dichos "derechos de formación" producen una "cuota"
a la cual el club de origen tiene derecho. Si el jugador se mueve a un club fuera de
México en transferencia definitiva o préstamo y eventualmente pretende regresar a
México con un club distinto al de origen, el nuevo club mexicano deberá abonar dicha
"cuota" al club de origen en concepto de "derechos de formación" sin importar que el
jugador no tenga ya ningún vínculo contractual con el club de origen.

Los dueños lo defienden – al igual que FIFA y UEFA en 1992- diciendo que es un sistema
que protege a los clubes "chicos" sin tanto potencial económico. El presidente del Club
Monterrey declaró que el "Pacto de Caballeros" sirve para "respetar la formación y la
inversión que hace un club en un jugador, ya que no se pagan los derechos, a raíz de que se
cambiaron las reglas en FIFA en donde ya no existe una carta de retiro, sino derechos
federativos de un jugador en el momento en el que se dejen de prestar los servicios, lo que
se busca es que se respete (los derechos) cuando se regrese al futbol mexicano"

E
n luz de lo anterior, se pueden desprender dos cosas: 

1. Un club registrado en la Primera División de México mantiene ciertos derechos de un
jugador, aún después del término de su contrato. Sin embargo, dichos derechos solamente
son exigibles a otro club de Primera División.

2. Los derechos anteriormente mencionados tienen la naturaleza de ser "derechos de
formación" para cubrir el gasto que realizaron los clubes en formar a dicho jugador.

Los "derechos de formación" de los clubes están reconocidos por la FIFA y por la mayoría
de las Asociaciones Nacionales afiliadas a esta. Tanto están reconocidos, que están
regulados por dos pilares del futbol como son la Compensación por Formación y el
Mecanismo de Solidaridad. (Artículos 20 y 21 del Reglamento sobre el Estatuto y la
Transferencia de Jugadores de la FIFA).

Es importante recordar que el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores
de la FIFA es únicamente aplicable cuando estamos hablando de transferencias
internacionales, es decir, en transferencias que involucran a clubes y/o jugadores de
distintas asociaciones nacionales.

Dicho esto, el artículo 1.2 del Reglamento FIFA establece: "La transferencia de jugadores entre
clubes de una misma asociación está sujeta a un reglamento específico, redactado por la asociación
correspondiente conforme al art. 1 apdo. 3 del presente reglamento (...) Dicho reglamento establecerá
las disposiciones para la resolución de disputas entre clubes y jugadores, de acuerdo con los principios
estipulados en el presente reglamento. Asimismo, establecerá un sistema para recompensar a los
clubes que invierten en la formación y la educación de jugadores jóvenes".

Si bien la FIFA "obliga" a las Asociaciones Nacionales a establecer en sus reglamentos "un
sistema para recompensar a los clubes que invierten en la formación y la educación de los jugadores
jóvenes",
 no "obliga" a que dicho sistema sea igual o si quiera similar a los dos establecidos
en el Reglamento FIFA. (Véase por ejemplo Decisión de la CRD No. 2121218 de fecha 1 de
Febrero de 2012).

Ahora, por su parte, la Federación Mexicana de Futbol emitió desde la temporada 2008-2009
el "Reglamento de Participación por Formación". Dicho reglamento establece en su artículo 2 lo
siguiente:

"El Club o los Clubes de las Divisiones de Ascenso (Primera A [ahora AscensoMX], Segunda y
Tercera Divisiones Profesionales) que haya contribuido en la formación futbolística de un jugador,
comprendida entre los 12 y hasta el final de la Temporada en que el jugador cumpla los 21 años
de edad, tendrán derecho a recibir una participación en los términos que señala el presente
reglamento"

Dicha participación por formación está limitada en cuanto a lo siguiente:

1. Limita el derecho a clubes que participan en divisiones inferiores i.e. Ascenso MX, Segunda
División Profesional y Tercera División Profesional dejando fuera a Clubes de Primera División.
(Artículos 2 y 6.3 del Reglamento)

2. Supedita el derecho a obtener la compensación a que el jugador sobre el cual versa el
derecho haya jugado al menos 765 minutos en un club de Primera División Profesional.
(Artículos 3.2.3, 10.a, 11.1 del Reglamento)

3. Limita el pago a jugadores mexicanos. (Artículo 12 del Reglamento)

Aunado a lo anterior, vemos que el artículo 6 de dicho "Reglamento de Participación por
Formación" dice a la letra:    

"No se tendrá derecho a recibir la participación por formación en los siguientes casos:

...6.3 Entre clubes de Primera División Profesional, exceptuando sus filiales"

De todo lo anterior se desprende, que el "Pacto de Caballeros" no cumple con los
requerimientos establecidos por los mismos reglamentos de la Federación Mexicana de
Futbol ya que los "derechos de formación" no son pagaderos entre clubes de Primera
División. Es de vital importancia tener dichos "derechos de formación" regulados dentro
de las Asociaciones Nacionales de una manera clara, y exhaustiva.

Si en el futbol mexicano se pudieran reglamentar dichos "derechos de formación" de una
mejor manera, el "Pacto de Caballeros" no sería necesario, ya que los clubes tendrían sus
derechos asegurados sin necesidad de acudir a prácticas ilegales dentro del marco de las
reglamentaciones de FIFA.

Es mi firme creencia que un nuevo Reglamento de Derechos de Formación es necesario
dentro del futbol mexicano. Los puntos más importantes a reformar serían, inter alia, los
siguientes:

1. Legitimidad de los Clubes de Primera División a recibir dichos derechos de formación

2. Una tabla detallada, de las cantidades a recibir por cada club formador de acuerdo al
número de temporadas que dicho jugador estuvo con ese club. No es lo mismo formar y
entrenar a un jugador durante 1 año que durante 5. La reglamentación actual únicamente
prevé un único pago.

3. Crear un mecanismo de solidaridad aplicable a las transferencias nacionales. De esta
manera, los clubes tendrían derecho tanto a los derechos de formación, así como a una
contribución de solidaridad, por cada traspaso de dicho jugador dentro del futbol mexicano
sin importar la edad. Dicho mecanismo puede ser pactado en un porcentaje del total de la
transacción.

4. Transparencia en las negociaciones que se realizan en el draft, para que así, todos los
clubes tengan acceso a la información de cada traspaso en su totalidad y puedan así pedir
por su porcentaje. Esto, además, crearía certeza jurídica a favor de todas las partes, pues
de antemano, se sabría cuanto habría que pagar por dichos conceptos de "derechos de
formación" sin que quede al arbitrio del club formador.
 

5. Reducir la cantidad de minutos necesarios para poder reclamar dichos derechos de formación.

Las instituciones de la FIFA de la "Compensación por Formación" y del "Mecanismo de
Solidaridad" han probado ser buenas herramientas para que los clubes tengan derecho
a recibir una compensación que cubra ciertos gastos en los que se ha incurrido al formar
y entrenar a un jugador.

Es indispensable para la Federación Mexicana de Futbol el implementar regulaciones que
protejan dichos derechos de formación pero que a la vez no signifiquen un menoscabo a
la libertad del jugador de practicar su profesión donde prefiera. Este es un principio
universal de derechos humanos y está protegido por el artículo 5 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Creo que si dichos derechos de formación son bien reglamentados el "Pacto de Caballeros"
dejará de tener una función y por lo tanto es posible desaparecerlo. Es importante que los
dueños de los equipos se den cuenta que los derechos que reclaman mediante el "Pacto
de Caballeros" pueden ser reclamados, pero de una manera legítima acorde al Reglamento
FIFA y sobre todo, acorde al Derecho Humano de la libertad de trabajo.


Fuente: Iusport

 

 

 
 
 

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